El cuerpo de una mujer y el cuerpo de un hombre
como el ciclo del agua.
Se evaporan, se licuan, se liquidan.
Y basta que en la interfase se tornen
mar para extenderse,espumarse, abanicarse.
O sean río y se ramifiquen, se endulcen,
se musguen y se embarren.
La boca de una mujer y la boca de un hombre
como una vertiente de las sierras,
cae por los cuellos, pasa por los pechos,
los ombligos, los sexos, por las piernas
hacia el dique de los pies donde todo
tiembla
Y cuando son nube se electrifican,
son llanto, son saliva, son sudor.
El agua de una mujer y el agua de un hombre
se condensa, se lava, se estanca
y llueve para que todo vuelva a ser
frescura luego del hervor.
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