Tiempo que te me subís a la cabeza
muy de a poquito.
Fuerza de sus pies
cuando se posan sobre la tierra generando
que el infinito tienda a desviarse
por esa callecita en la que las ferias
venden nuncas,
los murciélagos miran
a los árboles desde el vampiro,
y el tráfico es como un acuario
en la soledad seca,
tan dentro de sí,
los murciélagos miran
a los árboles desde el vampiro,
y el tráfico es como un acuario
en la soledad seca,
tan dentro de sí,
entre las plantas de sus pies y la luna.
Mundo que me nace fuera, en el parto
de la muerte, relojes que se cierran en el cielo
como puertas de momentos
a la espalda de tu espalda,
a la espalda de tu pelo.
como puertas de momentos
a la espalda de tu espalda,
a la espalda de tu pelo.
Siempre siempre siempre todo el rato
se me sube la cabeza al tiempo.
Se me caen los ojos a las raíces,
se me caen las pestañas al fuego,
siempre cerca de vos, viéndote
caminar, yéndote ser
desde las cenizas.
Siempre siempre siempre
desde tus semillas
para mis ojos, dando un paso mas,
descalza y sensual.
Siempre siempre siempre
desde tus semillas
para mis ojos, dando un paso mas,
descalza y sensual.
Holla Federico! Muy bueno poema. Me há gustado mucho. un abrazote.
ResponderEliminarMuchas gracias señor, un gusto. un abrazo a los hermanos portugueses, exijan que su gobierno no aplique políticas neoliberalistas funcionales al imperio. paz y amor
ResponderEliminarLlegué a este "desarmadero" por medio del blog de Berny... y qué decirte? Simplemente territorio para andar así, descalza!
ResponderEliminarY que va..Me voy con estas palabras en un puño que aprieta...
Bello rincón para domingo por la tarde!!!
Ari